La proyección del Servicio de Cirugía Pediátrica de nuestro Hospital



La capacidad de resolver problemáticas quirúrgicas pediátricas es una de las características que identifican a nuestro Hospital como centro de Alta Complejidad Materno Infantil.

 

Aunque lleva más de 20 años de su creación, en esta oportunidad nos ocuparemos de la historia reciente del Servicio de Cirugía Pediátrica.

Cuáles han sido los últimos cambios que se han realizado pensando, no sólo en las mejoras posibles en la brevedad, sino en el marco de una proyección a largo plazo.

Desde finales del 2020, respondiendo al pedido conjunto del Ministerio de Salud y de la Dirección de nuestro Hospital, el Dr. Beret, entonces médico cirujano de guardia, asumió la Coordinación del Servicio de Cirugía Pediátrica con un proyecto de desarrollo del servicio, previamente conversado con las autoridades. Así, ha liderado un proceso de  transformación y transición basado en mejoras en los procesos, comunicación interpersonal para la conformación de equipos, comunicación interna, organización, aprendizaje continuo, en definitiva: mejora en la calidad de la atención.

 

¿Cuál es ese proyecto, esa visión, dirección y sentido que se quiere imprimir el Servicio de Criguía Pediátrica? ¿qué objetivos y qué valores motorizan ese trabajo?

 

Compartimos con ustedes esta entrevista realizada a principios de este año, en la que también participó la Jefa de Residentes de la Residencia de Cirugía Pediátrica, la Dra. Ayelén Dati.

 

Néstor Beret:

Cuando me convocan para encarar esta tarea de dirigir el Servicio, yo tenía mis ideas. Armar un proyecto es planificar para el futuro. Entonces, en el futuro tienen que estar los jóvenes. Un jefe de servicio debe ser a partir de 40/45 años y debe poder tener 10 o 15 años de proyección para plantearse: "planifico esto, y quiero llegar a esto". Y eso es dificil. Así fue que en junio del año pasado comecé como Coordinador del Servicio de Cirugía Pediátrica, pero estoy en la guardia de Cirurgía del HMISR  desde 1987. O sea, tengo algunos años acá. 

 

Agradezco la confianza a la Secretaria de Salud, que me asignó esta tarea. Ante eso, mi primer pedido fue poder contar con un plantel estable. Porque lo más importante del hospital son las personas.

Como plantel de cirujanos somos pocos, porque el mismo plantel hace servicios de guardia y de piso. Todos hacemos las dos cosas, pero eso tampoco está mal, porque evita la disociación. Cada persona es una individualidad y tiene su pensamiento. A veces puedo discrepar con algo pero, lo fundamental es la formación de un pensamiento médico. Eso es lo que tratamos de hacer con la residencia, formar el pensamiento médico, para que después ellos sigan nuestra tarea.

 

Mi aspiración, lo qué me gustaría aunque yo no esté más acá, es que lleguemos a la altura de los hospitales que han modernizado su cirugía. Modernizar la cirugía es aggiornarse a una serie de cambios que han sucedido a nivel de procedimientos y tecnologías quirúrgicas. Pero no se trata de aplicar todas las innovaciones que existan. Por ejemplo, en el país se está haciendo medicina fetal. Pero es para uno o dos lugares. O sea, se está operando al feto con algunas malformaciones que se detectan intrautero. Pero, ¿valdría la pena tener medicina fetal aquí? No. Acá quisiera cirugía laparoscópica de buen nivel. La cirugía laparoscópica es lo que ha cambiado en los últimos años. Creo que fue en 1990 que empezó a nivel mundial y en Argentina empezamos en 1993. De hecho, nuestro país  y Chile son pioneros en cirugía laparoscópica de la vía biliar. Pero todo eso quedó en el tiempo, porque vos podrás ser descubridor de algo o el primero, pero después tenés que seguir. Ahora, en el mundo, se está haciendo transplante renal por vía laparoscópica, hepatectomía, cosas grandes. Entonces, nos hemos quedado en el tiempo. Y Entre Ríos, y Paraná sobre todo, han colaborado en que los médicos nos quedemos. Un poco por nuestra idiosincracia y otro poco porque a nivel de Obras Sociales, siempre estamos limitados porque para hacer cosas grandes, el dinero lo tenés que poner vos. Esta situación no es así a nivel nacional en todos los hospitales.

 

 

Acá, de las distintas ramas de la cirugía pediátrica, por un lado podríamos lograr cirugías de esófago estroboscópicas, por otro, también podríamos realizar cirugía de hiato, la del mediastal, que es muy común en pediatría; o también la cirugía laparoscópica del megacolon congénito.

Estamos incubando capacidades para lograr ese progreso. Hemos realizado intentos de traer médicos de referencia nacional para hacer un puntapié inicial y así largarnos a hacer estas cosas, que, estoy seguro de que las podemos hacer; pero sin duda aún falta una buena torre de laparoscopia.

 

Otro objetivo es activar el 3er quirófano. Lo cuál es posible. Aunque implica superar una serie de dificultades en muchos niveles, sobre todo en relación al recurso humano para asegurar su funcionamiento. Pero estoy seguro de que es posible.

A nivel de equipamiento no estamos tan lejos. Una buena torre de lapasocopia es necesaria. Sería muy bienvenido también un equipo de videolaparoscopía de alta definición, y un dispositivo de coagulación moderno, de los que usan ultrasonido para coagular. Con eso, podríamos en seguida empezar a hacer cirugías de hiato. Y después, hay otras un poco más complejas que se podrían hacer con la preparación de los colegas, que tendrían que ir rotando por otros hospitales.

Creo que en el futuro, tendremos capacidad para realizar esas cirugías nuevas, que son un poco más complejas. Quiero proyectar esa modernización de la cirugía, yo, o quien continúe mi tarea. Y después, siempre va a estar lo que se hace todos los días. Hoy, por ejemplo, ya surgieron dos cosas. Entonces, quien está de responsable debe estar atento para orientar, para corregir, para opinar.

 

 ¿Qué impacto ha tenido su asunción como coordinador del Servicio de Cirugía Pediátrica?

 

Néstor Beret:

Mi idea es que el servicio, internamente, requiere renovación, un ordenamiento, y que la gente evolucione. Considero que hay que aprovechar del que es grande y tiene recorrido, su experiencia, mientras no interfiera en el crecimiento y en la evolución de los demás. Yo creo que estoy acá, en este rol, por la visión de que el paciente es paciente del servicio y del Hospital. Y esa cultura va en contra de otras formas en las que se dice "Fulanito es paciente mío". Siempre digo que sobre el paciente que estamos viendo, hay que escuchar qué opina el que lo vió, pero que también vamos a opinar el resto. Esa es una de las diferencias entre un Hospital y un Sanantorio. El paciente que opero mañana en un sanatorio, el resto de los cirujanos no tiene ni idea, y me tocará bancarmela y hacerme responsable. Pero acá, nos la bancamos, y nos hacemos responsables.

 

Los individualismos evitan que el servicio progrese. Eso es una responsabilidad nuestra, como servicio. El no tener una visión conjunta es parte de lo que ha habido que hacerse cargo, y creo que vamos logrando encaminarnos. Tratamos de estar atentos porque esto influye en la atención del paciente. Nuestro objetivo final es promover, ayudar a curar. Es decir, si no podemos curar, por lo menos ayudar a que no se sufra. Y para lograr eso tenemos que estar bien los demás. Desde ya que trabajar desde la transversalidad de los servicios también hace a la calidad de los mismos.

Tratamos de estar en diálogo y trabajar en conjunto con las salas, de hablar de los pacientes con los médicos a cargo y dinamizar conversaciones con la UCIP.

El objetivo siempre es la salud de los pacientes por más pueda haber alguna diferencia de criterio, la idea es que el niño enfermo pueda sobrellevar su enfermedad.

 

¿Con el tiempo llevado, le parece que hay algo de eso que se haya consolidado?

Néstor Beret:

Sí, te diría que, sobre todo, inicialmente, desde la Dirección hemos tenido muy buen apoyo, siempre hemos recibido rápida respuesta a las cosas que están en manos de la Dirección. Creo que hemos avanzado en desarmar la inercia de la dinámica de compartimentos estancos a partir de la cual cada día hay una persona distinta en una forma individualista y desarticulada.

Creo que eso ha cambiado. No sé si porque a los médicos les gusta o porque los voy llevando a eso, pero ha cambiado. 

Además, una cosa muy positiva y muy básica:  hacemos 2 reuniones semanales, 2 ateneos de servicio donde nos juntamos los médicos, hablamos de los casos, de lo que se operó. Ahí, el análisis de lo que se va a hacer y el análisis de lo que se hizo es lo más productivo que hay.

Por más que yo a veces digo: "Acá yo les dije esto y me equivoqué,  ¿y por qué me equivoqué? para tratar de no equivocarme la próxima vez"

Los médicos convivimos con la equivocación. Entonces lo que tenemos que hacer es minimizar los riesgos para el paciente. Todos los días hay algo que aprender.

Siempre puede haber errores. Lo que tenemos que tratar es que ese posible error no altere significativamente la salud del paciente. En eso siempre estamos los cirujanos mientras operamos.

 

Ayelén Dati (Jefa de Residentes de Cirugía Pediátrica):

Desde dentro del Servicio puedo dar cuenta de que hay un cambio muy positivo en la organización, y un crecimiento del diálogo entre profesionales que impacta en una mejor atención. Ahora, más organizados, podemos proyectar cosas y tratar de que el Servicio funcione de la mejor manera, apuntando a su crecimiento.

En alguna época la Residencia de Cirugía Pediátrica estaba muy dividida del Servicio de Cirugía. Por eso, un detalle muy importante es que los médicos en formación (residentes) están en una muy buena relación con los médicos de planta. Justamente porque existe este diálogo fluido, a partir del cuál nos hacen sentir parte de un equipo. Entonces, aprendemos mucho más. Te formás mejor. 

 

Néstor Beret:

Eso que dice ella, era justamente lo que yo no quería decir, y sí oírlo de parte de otra persona: uno de los grandes problemas que tenía la Residencia era ese. Que había puros individualismos y que eran despreciados o tenidos en cuenta si resultaba útiles para el jefe. Y yo no quiero que tengamos nada que ver con la utilidad personal, la utilidad es la salud de los pacientes y no, si me conviene o no me conviene a mí. Por eso creo que me nombraron a mí. Porque en ese aspecto estábamos muy mal.